La Llama es e
l más grande de los cuatro camélidos sudamericanos, originario de los Andes de América del Sur. En realidad la llama, al igual que la Alpaca, es un animal creado por la mano del hombre. Hace más de 4500 años que se domesticó y en la naturaleza no se conoce en estado salvaje. La gran pregunta es si proviene de una especie propia o si es una raza del Guanaco. Actualmente, gracias al análisis de ADN mitocondrial, permiten afirmar con bastante certeza que la actual llama deriva del guanaco.
El principal uso de La Llama era como animal de carga, aunque su carne, lana, cuero, y hasta excremento también se empleaban. En el presente se ha vuelto a implementar la cría de la llama, siendo el valor de su carne el mayor interés.
Características Físicas: Se pueden distinguir características particulares entre las llamas y las alpacas como por ejemplo la altura, dado que las llama
s son más grandes y tienen cabezas ovaladas en vez de redondas. La diferencia principal entre las llamas y los camellos es que los camellos tienen una joroba y las llamas no. Una llama adulta puede lograr una altura de 1.3 metros en los hombros con un peso máximo de unos 140 Kg. Posee patas cortas.
Reproducción: La llama, al igual que la alpaca, tiene 11,5 meses de gestación y pare una cría. Exhiben un comportamiento social en el que un macho asume la jerarquía de cada rebaño, y es el que controla el acceso de otros machos a la reproducción, comida y agua.
Variedades:
Se puede reconocer la existencia de dos variedades fenotípicas de llamas.
Llama “Q’ara” o “Pelada”, caracterizada por poseer fibra corta, lo que le da el aspecto de encontrarse pelado; con una capa interna muy corta pero fina y una capa externa formada por pelos fuertes como los del guanaco, además de ausencia de fibra en la cara y piernas. La coloración de pelaje varía desde el blanco hasta el negro, de diferentes tonalidades y a veces de color idéntico al del guanaco. Posee una formación armoniosa y balanceada de sus partes (cabeza y orejas proporcionadas al cuerpo del animal), cuello largo y fuerte con presencia de pelos ordenados en su región posterior, lo que le da la apariencia de crin de caballo. La cabeza y cara son limpias, de perfil acarnerado, con ojos grandes y mirada firme, extremidades bien aplomadas y de patas fuertes. Son de tamaño grande, robustos, a la cruz miden de 109 a 119 cms., pesan entre 108 a 150 kgs., por lo que históricamente ha sido un animal de carga.
Llama “Chaku”, comúnmente llamada “Lanuda”
es la menos común y tie
ne mayor cantidad de fibra en el cuerpo, la cual se extiende a la frente y sale de las orejas, pero nunca en las piernas. Produce fibra de regular calidad, muy quebradiza, con fuerte presencia de pelos. La coloración del pelaje es muy variada, de manera que se presenta desde el blanco hasta el negro, se encuentran animales con manchas de uno o más colores.
Hábitat y distribución: Su hábitat es el altiplano, zonas cordilleranas en terrenos secos y pedregosos. Su distribución geográfica ha sido muy variable en el tiempo según se extendían las culturas precolombinas andinas, relacionando el hábitat de las llamas con los límites del Imperio Inca, antes de la presencia española, las llamas eran los únicos animales ungulados domésticos del Imperio Inca. Fueron apreciados no solamente como las bestias de carga, sino también por su carne y las lanas. De hecho, las llamas fueron utilizadas en lugar del caballo, del buey, de la cabra, y de las ovejas originarios del Viejo Mundo.. La llama está adaptada a la falta de oxígeno que existe en las alturas.










climáticos, y con ellos dos corrientes migratorias de camélidos. Una de estas se dirige
al Asia, dando origen a los actuales camélidos del viejo mundo: el camello (Camelus bactrianus) que posee dos jorobas y el dromedario (Camelus dromedarius) camello de una sola giba. La otra migración se desplaza hacia el sur del continente americano, dando origen (hace 2 millones de años) a los actuales Guanacos y Vicuñas, que son los camélidos silvestres autóctonos de América del Sur.