necesitará para luchar contra los gérmenes e infecciones durante los primeros meses de vida. Las crías deben ingerir el colostrum durante las primeras 24 horas de vida o sus intestinos perderán la habilidad de absorber los anticuerpos después de este tiempo. Las crías de la alpaca siempre están rodeadas por sus padres y, cosa rara entre los animales, si una hembra no tiene leche para su pequeño, otra hembra del grupo lo amamanta. La longevidad de estos animales permite criarlos y producir con muy baja tasa de reposición por edad. La vida productiva promedia los 14 años aunque los animales viven más de 20 años. Conducta del Macho: En estado salvaje, un alpaca macho forma su territorio una vez él alcanza la madurez (aproximadamente de 4-5 años de edad) y establece el suyo propio lejos de su territorio de origen. Hembras de otras manadas se unen a él y engendran con él. Él mantiene alejados a todos los depredadores fuera de su territorio. Cuando un joven en la manada llega a tener alrededor de 8 meses de edad, él también lo alejará fuera de la manada (esto previene la endogamia). Es común ver a los varones jóvenes (tan jóvenes como una semana de edad) jugueteando y luchando. Es una conducta instintiva desde el nacimiento. La lucha no es peligrosa hasta que le salen sus dientes luchadores. ¡Entonces, él si puede llegar a dañar a otro macho!
ca: La alpaca tiene dos razas, Alpaca Suri (De Color) y Alpaca Huacaya (Clara), las que se diferencian por su fibra. La fibra de la huacaya es opaca, rizada y esponjosa, parecida a la lana de oveja, mientras que la fibra de la suri es lacia, sedosa, lustrosa y brillante, parecida a la suavidad del cashmere y al lustre y brillo de la seda. También es necesario aclarar que en ambas razas no sólo existen alpacas blancas, sino también animales de colores naturales que, según los especialistas, llegan a ser de 22 tonalidades diferentes. Actualmente, la realidad poblacional de ambas razas es muy distinta, abundando las alpacas blancas en la mayoría de los rebaños de la región sur de los Andes. Esto r
efleja el proceso de «blanqueo de la fibra» que se ha venido dando desde hace más de un siglo, como consecuencia de los requerimientos de la industria textil internacional y nacional que prefiere la fibra blanca como materia prima para ser teñida, con tintes sintéticos, y procesada industrialmente. Desde la perspectiva de la conservación de la diversidad biológica en los Andes, esta situación está ocasionando la pérdida de las alpacas de colores naturales, especialmente de la raza suri, la que se encuentra en franco proceso de extinción, afectando el futuro mismo de esta especie animal y los medios de subsistencia de los grupos humanos ligados a su crianza en los Andes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario